martes, 28 de marzo de 2017

EL HACHA QUE FLOTÓ EN EL RÍO


Eliseo se encontró con unos jóvenes que querían ser profetas. Ellos tenían un problema que necesitaban resolver. "El lugar en el que vivimos está totalmente ocupado, necesitamos tierra para nosotros. Nos gustaría ir de Gilgal a Jordania, en donde hay tierras". A Eliseo le pareció bien y les deseó que todo les fuera bien.

                                    

Pero los jóvenes le pidieron a Eliseo que fuera con ellos. "Me parece bien" les dijo Eliseo "Recoged todos los materiales y empezad a moveros". Ellos recogieron materiales de construcción y Eliseo se dio cuenta de que había pasado de ser cocinero a supervisor de construcción.


                                        

Cuando llegaron al río Jordán comenzaron a trabajar. Algunos hombres comenzaron a talar árboles. Uno de ellos estaba con su hacha cortando un tronco cuando la cabeza del hacha salió disparada.

                                     

Por desgracia el hacha cayó en el río y se hundió desapareciendo de su vista.



El joven estaba triste y preocupado, el hacha no era suya, se la habían prestado. ¿Cómo voy a recuperar el hacha del fondo del río? pensó. Eliseo oró y escuchó las instrucciones de Dios. Pronto supo que hacer.


Eliseo le preguntó al joven por el lugar exacto en donde había caído el hacha. El joven le señaló el luar exacto. Eliseo vio una rama caída y sacó de ella un palo. Luego regresó al río y arrojó el palo al agua. Todos se acercaron a la orilla para ver que ocurría ... pero no pasó nada.



Entonces comenzaron a observar que algo emergía a la superficie,parecía nadar en el agua como un pez, pero no era un pez, no tenía cabeza ni cola... era la cabeza del hacha. Nadó contra la corriente y acercándose a la orilla allí se paró. 
"Gracias Señor" dijo Eliseo.




"Ahí tienes el hacha" le dijo Eliseo al joven "cógela". El hombre se agachó y recogió el hacha ante el asombro y la alegría de todos los que allí se encontraban.
"Dios es maravilloso" dijeron todos "Él hace cosas asombrosas"


Hacer flotar un trozo de hierro flote es algo difícil, pero no hay nada difícil para Dios. Dios siempre está haciendo milagros a nustro alrededor, quizá no nos demos cuenta de ellos pero suceden. 














  

Leer más...

lunes, 20 de marzo de 2017

ELISEO. PAN PARA 100 HOMBRES

El valle del Jordán en la zona de Gilgal,  lo que había sido un lugar fértil, se había convertido en una tierra árida debido a una gran sequía. Las reservas de comida se habían agotado y el pueblo pasaba hambre.



Eliseo no era cocinero, era un profeta de Dios, y su tiempo lo dedicaba a enseñar a la gente acerca de Dios, pero cuando surgió un problema relacionado con la cocina, Eliseo supo como resolverlo ya que sabía que Dios podía ayudarle.


Durante uno de sus viajes Eliseo llegó a un lugar llamado Gilgal. En esa región había hambre y algunos hombres que amaban a Dios le contaron a Eliseo el problema de la falta de comida. Está bien, dijo Eliseo, vamos a cocinar 


Eliseo les dio algunas instrucciones: Buscad la olla mas grande que podáis encontrar y preparad una sopa. Pronto una gigantesca olla estaba al fuego y el agua calentándose en su interior. Buscad verduras, les dijo Eliseo. 


Fueron a buscar verduras, pero uno de los jóvenes recogió fruta venenosa. El joven echó la fruta en la olla porque en ningún momento pensó que podía ser venenosa. Tremendo error


La gente comenzó a tomar la sopa y de repente todos empezaron a sentirse enfermos. esta comida está envenenada, gritaban algunos.



Eliseo comenzó a orar y pronto supo qué hacer. Traed harina, ordenó. Pronto trajeron harina y Eliseo la echó en la olla. Ahora servid a la gente la sopa de nuevo, ya pueden comerla.



La gente de Gilgal estaba muy interesada en lo que estaba sucediendo, pero seguía pasando hambre. Eliseo estaba conmovido, ¡Cómo podía ayudar para que esta gente tuviera algo para comer!



Mientras pensaba en todo esto se acercó un hombre que traía un regalo para Eliseo, eran veinte panes de cebada recién horneados pero esa comida no alcanzaba para tanta gente.



El hombre se abrió entre la multitud y Eliseo salió a recibirlo.
- Que bueno verte - le dijo Eliseo - ¿Qué te trae por aquí? - le preguntó



Traigo esta comida para ti, aunque se que no es mucha - le dijo el hombre a Eliseo. El hombre puso a los pies de Elías lo que traía, verduras, fruta, veinte panes y un poco de maiz.
Gracias - le dijo Eliseo - esta comida ha llegado en el momento oportuno



Comparte esta comida entre las multitudes, pidió Eliseo a su criado. Este se burló - ¿Cómo? ¿Alimentar con esta comida a tanta gente? Imposible repartir entre cien personas. Eliseo lo ignoró y dijo: - El Señor me ha dicho que todas las personas comerán y aún sobrará.



Y así sucedió. La comida se repartió entre todos. Las cien personas comieron tanto como quisieron y todavía sobró mucha comida. Todos estaban sorprendidos, el único que no se sorprendió fue Eliseo.



Este relato de la Biblia lo puedes leer en 2 Reyes 4:38


Puedes ver la historia original en inglés en este enlace:
https://www.christart.com/christianbooks/read/4773/1



Eliseo confió en Dios y no dudó que la comida alcanzaría para alimentar a todos aquellos hombres hambrientos. ¿A qué pasajes del Nuevo Testamento te recuerda esta historia?

Dios resolvió la dificultad de una manera poco convencional para el pensamiento humano. Una comida contaminada es purificada.


              


Leer más...

lunes, 16 de enero de 2017

NAAMÁN

                               NAAMÁN 
2 Reyes 5
Había un hombre llamado Naamán que era jefe del ejército del rey de Siria. Naamán estaba enfermo, tenía una enfermedad llamada lepra. La lepra es una enfermedad de la piel, y todo su cuerpo estaba cubierto de llagas, heridas profundas. Su enfermedad era muy contagiosa.

En la casa del militar trabajaba una chica israelita que escuchó a Naamán y a su esposa hablar de su problema; su amo tenía una enfermedad incurable. La joven recordó que en su pueblo había un profeta de Dios que podía hacer algo por su jefe.



La joven se acercó a su señora y sabiendo la preocupación tan grande que tenía por su marido le dijo:

- Si mi amo fuera a ver al profeta que vive en Samaria quedaría curado de su lepra.

La mujer de Naamán enseguida corrió a contárselo a su marido. ¡Esa parecía la única esperanza para Naamán!, lo habían intentado todo, pero su lepra no desaparecía.


Naamán fue a contarle a su rey lo que aquella joven le había sugerido a su mujer, así que el rey de Siria le permitió salir de Siria.

- Yo escribiré una carta al rey de Israel anunciándole tu llegada.

Naamán tomó oro, plata y ropa para llevar como regalo al rey de Israel.
pero cuando el rey de Israel recibió la carta y la leyó se asustó

- Te envío a uno de mis oficiales para que lo sanes de su lepra - decía la carta
¡Pero que le está pasando a este rey!, ¿soy acaso yo Dios para sanar a su oficial? Esta es una provocación, pensó el rey.

Pero cuando Eliseo se enteró que el rey había recibido al militar sirio y que su rey estaba triste mandó que el sirio fuera a verle.

Y así fue, Naamán se acercó con su carro y sus caballos a casa de Eliseo pero a la puerta de la casa se encontró un mensajero de Eliseo que le dijo: "Ve a lavarte siete veces en el río Jordán y sanarás de tu lepra".

Pero Naamán se enfadó mucho, qué se creía Eliseo, el profeta ni se digna a recibirlo y después le dice que se bañe en el río Jordán, ¡Hay mejores ríos en Siria, cualquier río de mi pais es mejor que todos los ríos de Israel, yo no he venido hasta aquí para esto! dijo Naamán, y se fue muy enojado.

Pero sus criados lo convencieron. Señor, si el profeta te hubiera mandado hacer algo difícil, ¿No lo harías? Esto es algo fácil de hacer, no hay nada que perder.


Y así lo hizo. Naamán se sumergió en el río Jordán como le había dicho el profeta, siete veces. Y cuando salio del agua su piel estaba limpia como la de un bebé.

Todos los acompañantes se quedaron sorprendidos al ver el milagro. Naamán fue a ver a Eliseo; estaba tan feliz y agradecido que quiso darle regalos, pero el profeta los rechazó. A Eliseo le bastaba que Naamán había reconocido al Dios de Israel como único Dios.


Pero Giezi, el ambicioso criado de Eliseo quien había estado escuchando la conversación decidió seguir a Naamán en su viaje de vuelta a Siria. Y cuando nadie le veía paró el carruaje de Naamán y mintiendo le pidió a Naamán 3000 monedas de plata y dos vestiduras en nombre de su amo Eliseo. Naamán entregó a Giezi 6000 monedas y dos vestiduras. Giezi las escondió en su casa y fue a ver a Eliseo.



Eliseo al verlo llegar le preguntó de dónde venía pero Giezi mintiendo le contestó que de ningún lugar.

El profeta sabía todo lo que Giezi había hecho, y por causa de sus mentiras la lepra de la que Naamán había sido curado se la pasó a Giezi.

¿QUÉ APRENDEMOS DE LA HISTORIA DE NAAMÁN?

1. Dios es creativo. Dios actúa de manera que nosotros no nos podemos imaginar. A veces creemos que tenemos que hacer cosas muy difíciles para que Dios nos oiga pero Dios es sencillo. Fue sencillo para Naamán bañarse 7 veces en el río.

2. Ayudantes en la fe. Dios pone a nuestro alrededor a personas que nos ayudan en la fe, maestros, amigos, padres... como los acompañantes de Naamán que lo convencieron para que se bañara en el Jordán.

3. Obediencia. La obediencia a Dios tiene beneficios. Aunque Naamán dudó en un principio, él obedeció a Dios y fue sanado. Creyó y obedeció

4. Recibimos de gracia, damos de gracia. Dios nos ama y él no quiere que paguemos a cambio de sus favores así como Eliseo no recibió los regalos de Naamán, la sanidad es gratuita.

5. Decir la verdad. Las mentiras, aunque por un tiempo estén escondidas acaban por ser descubiertas, siempre es mejor decir la verdad.

6. Hablar a otros del Evangelio. La joven que vivía en casa de Naamán compartió con sus jefes de su fe, por eso Naamán fue curado. 

ACTIVIDADES

Responde estas preguntas

1. ¿Quién era Naamán?

2. ¿Qué enfermedad tenía?

3. ¿Quién le indicó de un profeta en Israel que lo podía sanar?

4. ¿Por qué se enfadó el rey de Israel?

5. ¿Qué instrucciones le dió Eliseo a Naamán?

6. ¿Por qué Naamán no quería obedecer las instrucciones?

7. ¿Qué ocurrió cuando obedeció?

8. ¿Por qué rechazó Eliseo los regalos de Naamán?

9. ¿Qué mentira contó Giezi a Naamán?

10. ¿Qué le sucedió a Giezi al ser descubierto en su mentira?














































































Leer más...
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...